Perder o sufrir el robo de una tarjeta bancaria puede convertirse en una pesadilla financiera. En 2025, España se situó como el tercer país europeo con más tarjetas vendidas en la 'dark web', situando al usuario medio en una situación de riesgo constante.
En este artículo encontrarás información detallada sobre pérdidas por fraude con tarjetas, cómo actúan los delincuentes, y una guía para prevenir y reaccionar ante estas situaciones de manera eficaz.
España representa el 10% de todas las tarjetas robadas analizadas a nivel mundial en 2025. De los cerca de 192 millones de registros filtrados globalmente, una décima parte pertenece a tarjetas españolas.
Según datos recientes, casi el 10% de la población española ha visto su tarjeta expuesta en mercados ilegales. De esos afectados, el 7% pierde más de 5.000 euros en un solo episodio de fraude, elevando el total de pérdidas en 2025 a 90 millones de euros.
Si bien estas cifras aún no alcanzan los máximos de 2015, cuando el fraude con tarjeta costó 1.642 millones de euros, el grado de sofisticación sin precedentes de los ataques hace que la amenaza sea más difícil de neutralizar.
Los ciberdelincuentes emplean técnicas cada vez más avanzadas para obtener datos bancarios y convertirlos en dinero real. El proceso suele seguir varias fases:
Tras la adquisición, las tarjetas pueden mantenerse activas durante meses: el 87% no se anula al día siguiente, y en muchos casos los delincuentes disponen de más de 12 meses para sacar provecho económico.
El impacto del fraude con tarjetas va más allá de los usuarios individuales. Los bancos también sufren costes de investigación, restitución de fondos y penalizaciones regulatorias.
En Estados Unidos, las pérdidas por delitos informáticos alcanzaron 12.500 millones de dólares en 2023, mientras que en España la cifra de 90 millones de euros en lo que va de 2025 refleja una tendencia preocupante.
Estos datos evidencian un proceso industrial de carding donde los registros fluyen desde el robo hasta su monetización con una precisión casi empresarial.
La mejor defensa es la prevención. Adoptar medidas adecuadas reduce significativamente el riesgo de fraude.
Recuerda que el periodo crítico tras una filtración puede durar hasta 94 días antes de una respuesta corporativa, tiempo en el que tus datos son vulnerables.
Actuar de manera inmediata puede marcar la diferencia entre un daño menor y una pérdida significativa. Sigue estos pasos:
Si se trata de una filtración en tu empresa, refuerza la seguridad y aplica cuanto antes medidas de mitigación. Colabora con proveedores de inteligencia de amenazas de Mastercard o similares para acortar el tiempo de reacción.
El fraude con tarjetas no es un problema aislado: es un desafío global que requiere responsabilidad individual y coordinación institucional. Conocer las tácticas de los atacantes y adoptar una actitud proactiva te ayudará a proteger tu patrimonio y el de los tuyos.
Actúa rápido, mantén la calma y aplica las recomendaciones de este artículo para convertirte en tu mejor defensa contra el robo o extravío de tu tarjeta bancaria.
Referencias